Las leyes de la naturaleza

"Cuando te hayas decepcionado de estudiar tantas teorías, voltearás tu vista a la naturaleza que es la fuente primaria de la sabiduría"

Las leyes de la naturaleza son todas las constantes que rigen y ordenan el desenvolvimiento rítmico del universo. Son la expresión tangible de la inteligencia universal que actúa en el cosmos con increíble precisión y armonía.
Al desconocer estas leyes nos distanciamos de la dirección de la naturaleza y movidos por la soberbia y la autosuficiencia fabricamos nuestros propios sistemas de organización que carecen de balance y sabiduría. 
Para entender la presencia y funcionamiento de estas leyes no es necesario ser eruditos o doctores, ni pertenecer a algún gremio ideológico, sino tener disposición y receptividad para observar su acción en los fenómenos de la naturaleza. Únicamente el observador no experimentado está lejos de poder comprender, porque la vista superficial solo ve los hechos y no alcanza a percibir las constantes que los origina. 
Si actualmente vivimos un presente caótico, lleno de condiciones difíciles y complejas es porque regimos nuestra vida con normas de conducta y códigos existenciales que no se encuentran alineados con las constantes de la naturaleza.


LA LEY DE CAUSA Y EFECTO
Esta ley es una de las más influyentes en nuestra vida. Es el principio por medio del cual nos movemos constantemente hacia un destino que es trazado por nuestras propias acciones. La ley de causa y efecto se basa en que todos los fenómenos, hechos y condiciones de la naturaleza son el efecto de una causa.
Las circunstancias buenas o malas de la vida no ocurren por suerte, casualidad o por el mandato de una entidad divina autoritaria que premia o castiga, sino por la forma como nos relacionamos a través de nuestros actos, palabras y omisiones con las leyes de la naturaleza.
Las condiciones que pusiste en el pasado son la causa de tu presente y las que estableces en el presente se convierten en la causa de tu futuro. Tu eres el arquitecto de tu vida!

Siembra lo que quieras cosechar, trata a otros como esperas ser tratado, mide el efecto de tus acciones. Son algunas de las formas más simples de relacionarse sabiamente con esta ley.
Cuando este principio es entendido no solo a nivel teórico, sino visto y experimentado entonces surge la libertad psicológica de todas las ideologías que se fundamentan en el azar, la suerte y la superstición.


LA DUALIDAD Y LA LEY DEL PÉNDULO

El principio de la dualidad está presente en todas las manifestaciones de la naturaleza. Todos los fenómenos están compuestos por polaridades opuestas.
Los extremos pueden presentarse separados, pero siempre están vinculados a su opuesto. 
Los extremos aunque parecen diferentes son parte de una misma cosa. 
La máxima sabiduría no está en elegir el extremo ideal, sino en despertar para encontrar el equilibrio preciso en cada instante. La dualidad y el péndulo rigen nuestra vida de muchas formas y solo el hombre de conocimiento sabe como adaptarse sabiamente a esas influencias.



LEY DE ENTROPÍA O NIVELACIÓN

Todo es afectado por las influencias y tiende a nivelarse. Por el efecto de esta ley se dice que: “Una naranja podrida pudre a las demás” “Dime con quién andas y te diré quién eres”.
La nivelación nos impulsa a actuar como colectividad y no como individuos. Nos lleva a convertirnos en el entorno con el que nos relacionamos. Somos afectados por ella cuando regimos nuestra vida con patrones, tradiciones y valores populares que aceptamos sin cuestionar. Este comportamiento también es conocido como conducta gregaria.
La nivelación nos impulsa a integrarnos en rebaños que van por la vía de la decadencia y de la involución. Si no trabajamos sobre sí mismos para alcanzar autonomía psicológica seremos nivelados en los hábitos populares y en el sueño de la conciencia colectivo. 
No nos damos cuenta de nuestra condición involutiva porque nos medimos a sí mismos teniendo como referente una sociedad que está sumida en la decadencia.
La nivelación nos conduce a la involución sin necesidad de que hagamos algún esfuerzo de nuestra parte. “El que desciende en bicicleta de la montaña no tiene que pedalear. Solo el que quiere subir.”
Comprender la influencia de esta ley y la forma de trascenderla es fundamental para recorrer el sendero revolucionario de la sabiduría.

Ley de Retorno y recurrencia

Todo retorna. La manifestación de la vida se procesa en ciclos repetitivos. El universo tiene ritmo. Se repite el palpitar del corazón, se repite la respiración así como las estaciones. Se repiten los días, los meses, los años y también las existencias. Estamos envueltos en ciclos y somos conducidos por ellos. 
El retorno y la recurrencia sólo pueden trascenderse cuando se comprende la ley que los origina.



Ley de Evolución e Involución:

Todas las cosas, seres y fenómenos están sujetos a pasar por un ciclo evolutivo que es precedido por otro involutivo. Las personas, las plantas, los animales, los objetos, las razas los gobiernos, las civilizaciones, etc.
Todo lo que evoluciona está condicionado a involucionar. Lo que se eleva decae. Lo que crece, decrece. Lo que surge algún día desaparece. 
El proceso de desarrollo interior no se produce por la evolución mecánica de la naturaleza. Podemos crecer y desarrollarnos físicamente sin que esto signifique que hemos crecido en comprensión y sabiduría.
La raza puede contar con increíbles avances en tecnología, medicina, arquitectura y comunicaciones pero a nivel humano continúa en estado medieval.
Para que el desarrollo interno se produzca se necesita cooperación de nuestra parte en el trabajo sobre uno mismo.