Las leyes de la naturaleza

"Cuando te hayas decepcionado de estudiar tantas teorías, voltearás tu vista a la naturaleza que es la fuente primaria de la sabiduría"

¿Qué son las leyes de la naturaleza?
Las leyes de la naturaleza son todas las constantes que rigen y ordenan el desenvolvimiento rítmico del universo. Todos los fenómenos de la naturaleza se producen obedeciendo leyes que trabajan en armonía y sincronía. 
Estudiando las leyes de la naturaleza podemos tomar conciencia de la coordinación oculta a la cual se encuentran subordinadas todas las manifestaciones de la creación; incluyendo al ser humano. 
Cuando se ven los hechos de una forma superficial, no se alcanzan a percibir las leyes que los originan.
Actualmente vivimos un presente caótico porque regimos nuestra vida con normas de conducta y códigos existenciales que no se encuentran alineados con las constantes de la naturaleza.



LA LEY DE CAUSA Y EFECTO
La ley de causa y efecto se basa en que todos los fenómenos, hechos y condiciones de la naturaleza son el efecto de una causa. Esta ley rige sobre todo lo existente y actúa en armonía con otras leyes; generando orden, equilibrio y justicia matemática.


La comprensión y experiencia de esta enseñanza nos permite liberar nuestra visión existencial de todas las filosofías que se fundamentan en la casualidad, la suerte, el azar y la superstición.



LA DUALIDAD Y LA LEY DEL PÉNDULO

El principio de la dualidad está presente en todas las manifestaciones de la naturaleza. Todos los fenómenos están compuestos por polaridades opuestas.
Los extremos pueden presentarse separados, pero siempre están vinculados a su opuesto. 
Los extremos aunque parecen diferentes son parte de una misma cosa. 
La máxima sabiduría no está en elegir el extremo ideal, sino en despertar para encontrar el equilibrio preciso en cada instante. La dualidad y el péndulo rigen nuestra vida de muchas formas y solo el hombre de conocimiento sabe como adaptarse sabiamente a esas influencias.



LEY DE ENTROPÍA O NIVELACIÓN

Todo es afectado por las influencias y tiende a nivelarse. Por el efecto de esta ley se dice que: “Una naranja podrida pudre a las demás”
La entropía nos impulsa a actuar como colectividad y no como individuos. Nos convertimos en el reflejo de nuestro entorno, actuamos con conducta gregaria. Por eso también se dice: “Dime con quién andas y te diré quién eres”.

La entropía arrastra a la decadencia y a la involución. Lo que no se ejercita se atrofia.
La entropía es el ancla que impide nuestro progreso. Si no trabajamos sobre sí mismos quedaremos nivelados en el degeneramiento y en el sueño de la conciencia colectivo. Cuando estamos sumergidos en el degeneramiento no sabemos que estamos degenerados. “Para el murciélago las tinieblas son luz.”
La entropía nos conduce a la involución y la decadencia sin necesidad de que hagamos algún esfuerzo de nuestra parte. “El que desciende en bicicleta de la montaña no tiene que pedalear. Solo el que quiere subir.”
Cuando pretendemos salir de la ignorancia y del sueño, seremos presionados por la entropía para que volvamos a ser lo que éramos.

Ley de Retorno y recurrencia

Todo retorna. La manifestación de la vida se procesa en ciclos repetitivos. El universo tiene ritmo. Se repite el palpitar del corazón, se repite la respiración así como las estaciones. Se repiten los días, los meses, los años y también las existencias. Estamos envueltos en ciclos y somos conducidos por ellos. 
El retorno y la recurrencia sólo pueden trascenderse cuando se comprende la ley que los origina.


Ley de Evolución e Involución:

Todas las manifestaciones y fenómenos de la naturaleza están sujetos a iniciar un ciclo evolutivo que es precedido por su opuesto involutivo. Las personas, las plantas, los animales, los objetos, las razas los gobiernos, las civilizaciones, etc. evolucionan hasta un punto para luego involucionar. 
¿Es el despertar de la conciencia un proceso de evolución? NO!... 
La evolución es construcción, desarrollo y progreso. Solo el yo evoluciona y se hace mejor. 
El despertar es un proceso de revolución! 
No es necesario edificar más cosas sobre el Ser, sino comprender las que ya se han edificado...